Bienvenido al espacio de terapia infanto-juvenil
“El bienestar emocional en la infancia y la adolescencia es la raíz invisible que sostiene el árbol de una vida adulta sana, segura y equilibrada; si cuidamos la raíz, el árbol florece aunque sople el viento.”
Crecer es un poco como intentar montar en bicicleta mientras un unicornio te da consejos contradictorios: emocionante, confuso y a veces un pelín tambaleante. Y eso está bien. Porque la infancia y la adolescencia no vienen con manual de instrucciones… pero sí con muchísimas emociones.
Acompaño a peques, preadolescentes y adolescentes en ese viaje maravilloso donde:
Las rabietas son tormentas que pasan.
La timidez es una mariposa ensayando sus alas.
La rebeldía es solo una forma intensa de decir “estoy descubriendo quién soy”.
Y las dudas… ¡ay, las dudas! Son brújulas disfrazadas.
Trabajamos desde la escucha, el respeto y el juego (porque jugar es cosa muy seria, aunque nadie lo diga en voz alta). Creamos un espacio seguro donde cada niño y cada adolescente puede sentirse visto, comprendido y, sobre todo, libre de ser quien es sin filtros ni disfraces obligatorios
Conoce el EMDR en población infanto-juvenil
En consulta valoramos cada caso de forma individual, ya que no es necesario que exista una experiencia traumática clara para poder trabajar con EMDR en la infancia y la adolescencia.
Este enfoque puede ser útil en distintas situaciones emocionales que generan malestar o bloqueos en el día a día del menor, como ansiedad, miedos intensos, dificultades en la regulación emocional, inseguridad, o cambios vitales importantes (separaciones, duelos, cambios de colegio, entre otros).
El trabajo con niños y adolescentes se adapta siempre a su edad y momento evolutivo, utilizando recursos como el juego, el dibujo o la imaginación, lo que facilita que puedan expresar lo que les ocurre de una forma más natural y segura.
Además, la familia forma parte activa del proceso terapéutico, ya que su implicación es clave para favorecer la estabilidad emocional y el avance del tratamiento.
¿Cómo es el proceso?
El proceso comienza, en la mayoría de los casos, con una primera entrevista con los padres, aunque siempre se adapta a las características y necesidades de cada situación concreta.
En esta primera entrevista se recoge toda la información relevante: la historia del niño, los apoyos con los que cuenta, las dinámicas familiares, cómo lo perciben los padres, cómo creen que se siente el menor y cuál es la problemática principal que motiva la consulta.
Posteriormente, se inicia el trabajo terapéutico con el niño. A lo largo de todo el proceso se mantiene el contacto con los padres, aunque se prioriza que el tiempo de sesión esté dedicado exclusivamente al menor y al abordaje de sus dificultades. Por este motivo, se mantiene una comunicación constante con la familia a través de WhatsApp, correo electrónico o llamadas telefónicas, según sea necesario.
Tras la entrevista inicial con el niño, se realiza una devolución a los padres en la que se explica cómo se va a trabajar y qué aspectos se van a abordar en la intervención, siempre respetando la confidencialidad del menor. Esta confidencialidad se mantiene en todo momento, salvo en aquellos casos en los que se detecte información que deba ser comunicada de forma inmediata a la familia por su relevancia o urgencia.
Entonces...¿En qué puedo acompañaros?
- Gestión emocional
- Autoestima y confianza
- Dificultades escolares
- Habilidades sociales
- Impulsividad y atención
- Cambios familiares
- Ansiedad, miedos y preocupaciones
- Habilidades sociales
- Prevención de conductas de riesgo